Ya no es una opinión, es un dato que el e-commerce progresa más que adecuadamente. De acuerdo con las previsiones de la consultora e-Marketer, el volumen de negocio del comercio electrónico se triplicará en los próximos cinco años. Serán cifras muy considerables, pero todavía no se acercarán ni de lejos a las del comercio físico. Según la misma consultora, en el mejor de los escenarios el e-commerce podría llegar a representar un 13% del total del sector retail para el año 2022.

Unos lo llaman opticanalidad, otros hablan de phygitalidad. Pero, en definitiva, estamos de acuerdo en que la clave será la interacción de los dos mundos.

Dentro del comercio online se deben buscar apoyos no tan virtuales que sirvan, por ejemplo, para hacer más fácil e intuitivo el proceso de compra o para no renunciar al impulso, característica intrínseca del comercio tradicional. Esto pasa, inevitablemente, por cambiar el front office de muchos de los actuales e-commerce, de manera que consigan emular escenarios reales de los puntos de venta físicos: líneales, escaparates, códigos de comunicación y de promoción, etc.

Por otra parte, los gigantes del comercio online Amazon y Alibaba ya están planteándose una red propia de tiendas a pie de calle para participar del pastel del comercio físico, seguro, pero puede que también por otros motivos:

-       Conocer y aprender a gestionar mejor la experiencia de compra, una variable vital en el retail y que puede llegar a entenderse mejor desde el comercio tradicional.

-       Sus futuras tiendas físicas pueden ayudar a minimizar el coste logístico de su actual negocio.

De la misma forma, el comercio tradicional deberá buscar alternativas para llevar lo tecnológico y lo digital a los puntos de venta. Con ello, no solo conseguirán crear una experiencia más enriquecedora y conectada, sino que pondrán solución a algunos de sus viejos problemas, como la gestión de colas (escaneos automáticos), gestión de escaparates (haciéndolos virtuales), actualización de la BBDD de clientes (realizada por ellos mismos en dispositivos instalados para ello en los puntos de venta), etc.

Un buen ejemplo de esto es el nuevo tipo de tienda que Auchan está desarrollando en China.